Monday, July 24, 2006

el azar objetivo


Pensar que el azar no existe, lleva siempre a pensar que las cosas suceden por necesidad en una serie de concadenación de hechos que nos llevan a olvidar que las cosas suceden simplemente porque sí, un rostro y su belleza radica en el instante efímero en que aparece y desaparece ante nuestros ojos, una frase, un gesto cualquiera. El azar objetivo de los surrealistas considraba que las cosas sucedían porque un impulso vital las objetivaba, de ahí su idea romántica del amor, sin embargo en la filosofía canónica oriental la idea del azar es saber adaptarse a los eventos con docilidad. Las hexagramas del I Ching son un ejemplo y hay personas, artistas como el coreógrafo neoyorkino, Mercé Cunningham, que improvisa sus correografías de acuerdo a las figuras del I Ching. Por eso, me digo, que hay que saber adaptarse a sus instante, a su fatum, y vivirlo con cierta vocación. Siempre, pese a todo, he pensado en las reglas de la siemetría, en que las cosas se configuran de forma armoniosa si somos capaces de deslizarnos por la vida como por los intersticios, dando tumbos, pero ditirámbicos, alegres, dejando lugar a la sorpresa. Lo que tiene que ser será.

1 Comments:

Blogger theDruid said...

ojala pronto, que este displacer humano
se desintoxique ya

10:01 PM  

Post a Comment

<< Home